Involucrar a todos los actores en las decisiones que les afecta así como garantizar la transferencia de conocimiento es clave para lograr consenso y el éxito en las medidas implementadas como lo demostró el Proyecto Ser Macarena

Bogotá, octubre 5 de 2015.-  La Agencia de Cooperación Alemana, GIZ, presentó las lecciones aprendidas del Proyecto SerMacarena, implementado en el departamento del Meta con el apoyo del Gobierno Alemán en alianza con instituciones públicas y la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, APC-Colombia. 

El proyecto Ser Macarena facilitó el diálogo y la interacción de diferentes actores gubernamentales con representantes de comunidades campesinas e indígenas para el Ordenamiento Territorial  (OTA) en el Área de Manejo Especial de la Macarena (AMEM) entre otros, mediante el fortalecimiento del Grupo Gestor y la creación Escuela de Liderazgo Ambiental (ELA). 

El proyecto, que arrancó en el 2013 con una fase previa de identificación en julio de 2011 y diciembre de 2013, desarrolló un modelo con un enfoque multiactor y multinivel (municipal, departamental y nacional) orientado en tres líneas de trabajo concertadas con las contrapartes: apoyo a procesos de OTA participativo a nivel municipal, apoyo a plataformas de diálogo multiactor sobre OTA en el AMEM y gestión del conocimiento y transferencia de experiencias.

El AMEM, conformada por cuatro Parques Naturales (Sierra de la Macarena, Tinigua, Cordillera de los Picachos y Sumapaz) y tres Distritos de Manejo Integrado de Recursos naturales es  una zona estratégica para Colombia desde la perspectiva de la construcción de paz. Las debilidades en su OTA han venido generado nuevas conflictividades y profundizado las pre existentes. SerMacarena logró que el OTA fuera visibilizado como un instrumento para trasformar relaciones y preparar los territorios para el rasito para la paz.

Algunos de los problemas que se evidenciaban en esta zona eran la falta de institucionalidad, la colonización desordenada, la carencia de formalización de políticas de tenencia de tierras, la fragmentación de ecosistemas, la destrucción de hábitats, la explotación irracional de recursos naturales, la contaminación de fuentes hídricas, la presencia de grupos armados y la expansión de cultivos ilícitos entre otros por lo cual la tarea no era fácil y buscar un espacio de diálogo era fundamental.

Gracias al proyecto nació el Grupo Gestor, un espacio donde representantes del estado y la comunidad debaten y promueven acciones de desarrollo sostenible y protección con el medio ambiente en el AMEM. Otra de las iniciativas es la Escuela de Liderazgo Ambiental del AMEM (ELA AMEM), una escuela donde se preparan líderes comunitarios que replican en la población los aprendizajes, el valor e importancia de proteger el AMEM, la necesidad de transformar el uso del suelo, que promueve el acercamiento de la comunidad a las instituciones, así como el empoderamiento de la comunidad para ser partícipes del desarrollo y de la paz en la región. 

Después de un trabajo de casi 4 años, fueron varias las lecciones aprendidas que le permiten a GIZ recomendar a otros actores que quieran promover los diálogos democráticos. Entre estos aprendizajes se destaca la importancia de contar con un acompañamiento externo en contextos polarizados que obre de facilitador y asesor para los procesos de diálogo multiactor;  así como tener un tema de interés para todos los actores. En el caso del Proyecto, el OTA era una precondición para avanzar en procesos como titulación y restitución de tierras, zonas de reserva campesina,  inversiones públicas y privadas entre otros.

Por otro lado, de acuerdo con GIZ los diálogos son más provechosos si se garantiza la participación activa de representantes de la comunidad -pues normalmente las transformaciones se dan desde y en la comunidad- y si se incorporan medidas de desarrollo y fortalecimiento de capacidades para los participantes comunitarios e institucionales en áreas de negociación, transformación integrativa de conflictos y enfoques especiales como por ejemplo acción sin daño.

Según GIZ, en este tipo de procesos es importante garantizar la credibilidad y sostenibilidad de los proceso de diálogo, por lo cual es importante que estos se orienten hacia una visión concreta de cambio, cuenten con un plan de trabajo orientado hacia a resultados y que deriven en productos concretos a mediano y largo plazo.

¿Cómo implementar un modelo probado de diálogos multiactor?

La GIZ recomienda a quienes quieran promover diálogos democráticos seguir la siguiente ruta de implementación de modelo de diálogo multiactor: 

1. Ubicarse en el contexto. Conocer los actores y dinámicas claves del territorio.

2. Permitir que los actores clave conozcan y modifiquen su hipótesis inicial de trabajo, validar y formular con ellos los lineamientos estratégicos para el trabajo.

3. Proporcionar un evento de partida y la firma de un acuerdo de voluntades.

4. Apoyar las plataformas de diálogo multiactor y multinivel de carácter permanente.

5. Acordar roles y responsabilidades.

6. Identificar procesos o dinámicas relevantes para apoyar y definir mecanismos para la retroalimentación y articulación.

7. Definir agendas con hitos y resultados claves.

8. Propiciar acciones y proyectos colaborativos.

9. Incidir en tomadores de decisiones.

10. Reflexionar continuamente sobre las intervenciones con los demás actores, para evitar impactos negativos y aprovechar nuevas oportunidades.

11. Planificar anticipadamente la estrategia de salida para tener mayores garantías de sostenibilidad de los procesos y resultados alcanzados.

La sistematización está disponible desde:

http://www.ame-macarena.org/documentacion-562-Sistematizaciones.html.html#tipos

 

Los videos de cierre de los procesos claves acompañados están disponibles desde:

https://youtu.be/Qsm3tRIJ1lI

https://youtu.be/Mb2SZvpqFFs

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:51