El Fondo Fiduciario Multidonante de Biodiversidad del BID busca financiar proyectos que fomenten el desarrollo sostenible e incluyente en América Latina y el Caribe.

Bogotá, abril 6 de 2016. América Latina ha sido catalogada como la superpotencia de la biodiversidad, donde seis de los 10 países más biodiversos del mundo se encuentran en esta región. Estamos hablando de Brasil, Perú, México, Ecuador, Venezuela y por supuesto, Colombia.

Para tener una idea más clara de lo que esto representa, en América Latina y el Caribe habita el 33% de los mamíferos, el 35% de los reptiles, el 43% de las aves, el 50% de los anfibios y casi el 50% de los bosques tropicales del planeta. Cifras que evidencian la ventaja comparativa que tenemos frente a otras regiones, en especial si se tiene en cuenta que dependemos de los ecosistemas para seguridad hídrica, fertilidad de suelos, control de plagas, polinización, seguridad alimentaria, regulación del clima y nuevos negocios.

El reto está en tomar productos y servicios ambientales de la región y trabajarlos a favor del desarrollo económico de los países que la conforman, teniendo en cuenta que según estimados para el año 2030 el producto bruto regional podría duplicarse, el consumo de agua aumentaría en un 25% mientras que la demanda energética alcanzaría un aumento del 50%.

Todos los negocios que se den deben ser bajo prácticas sostenibles, ya que de otra manera no van a durar mucho. Es por esto que el Banco Iberoamericano de Desarrollo creó el Fondo Fiduciario Multidonante de Biodiversidad, para financiar proyectos que fomenten el desarrollo sostenible e inclusivo en temas de biodiversidad y servicios eco-sistémicos.

Los recursos de este programa financian operaciones de cooperación técnica no reembolsable y operaciones de financiamiento no reembolsable relacionadas al objetivo mencionado anteriormente. Esto lo logra por medio de cuatro pasos claves:

El primero es evaluando el valor económico de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos dentro de la región para integrarlo en proyectos de desarrollo. Así es posible aumentar la sensibilización sobre los ecosistemas críticos de gran escala y protegerlos. El tercero busca dar respaldo a los países de la región en la ejecución de políticas, marcos de gobierno e inversiones dirigidas a mejorar la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento de los servicios ecosistémicos. Y el último, está enfocado en crear nuevas oportunidades económicas, financieras y de negocio que contribuyan al desarrollo sostenible e incluyan técnicas innovadoras para proteger la biodiversidad y mantener los servicios eco-sistémicos de la región.

Hasta el segundo semestre de 2015, la cartera del Fondo estaba compuesta de 23 proyectos por US$7.23 millones, con un saldo de recursos comprometidos y por desembolsar de US$2.26 millones y US$2.98 millones, respectivamente. De los 23 aprobados, 11 corresponden a US$4.28 millones y tienen como fecha de último desembolso el año 2016.

Este fondo del cual la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, APC-Colombia es aportante (US$700.000) y beneficiario desde que se firmó el convenio entre ambas entidades en 2012, ha fomentado la Cooperación Sur-Sur y la capacitación regional en lo relacionado a biodiversidad y servicios eco-sistémicos en la región.

Además del apoyo económico entregado por parte de APC-Colombia, desde la agencia se ha trabajado de la mano con el equipo del BID en el análisis de proyectos presentados, ya que se alinea con la Hoja de Ruta de la Cooperación Internacional en el tema de conservación y sostenibilidad ambiental. Un ejemplo es el presentado por el Instituto Humboldt sobre Biodiversidad y Servicios Eco-sitémicos del Bosque Tropical Seco. De igual manera, APC-Colombia ha ayudado a las organizaciones que se han acercado, a guiarlos en la exposición de sus propuestas (lo cual no necesariamente asegura que sean elegidos por el fondo para recibir recursos).

De click aquí para ver el video de biodiversidad del BID.
 

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:53